La iglesia, como pueblo de Dios, es un pueblo peregrino, tanto en el sentido histórico/geográfico, como en el sentido escatológico, dado que su identidad está es el Reino de Dios.

En la Biblia nos encontramos con el mandato de cuidar al inmigrante o extranjero con compasión, igualdad y justicia de la misma manera que al huérfano o la viuda.

Durante los años que hemos podido trabajar y compartir con muchos grupos e iglesias hemos podido conocer la tarea de muchas personas en acompañar el trabajo de inmigrantes.

Algunas iglesias Federadas y de otras redes y denominaciones han venido trabajando en programas tales como:

  • Aulas de cuidado y acompañamiento en tareas.
  • Espacios de Recreación
  • Campamentos
  • Talleres con actividades extra curriculares gratuitas.
  • Asesoría Jurídica.

 

Y sobre todo han podido recibir una mano amiga, un abrazo fraternal y un trato igualitario…