Mientras selecciono el equipaje que nos acompañará de regreso a Ecuador, recuerdo cuando fuimos tomados en cuenta por la Iglesia del Pacto Evangélico del Ecuador por medio del Consejo Pastoral,  para ser enviados como “misioneros” dentro de un Proyecto denominado “Los Esparcidos”, aquella mezcla de emoción, temor y duda.  Emoción por que el tema misionero nos fascina, emoción por ser tomado en cuenta para algo muy importante, pero también temor; no deja de ser algo nuevo y miles de preguntas saltan por la cabeza: ¿Es tu voluntad Señor?, ¿Soy realmente yo quien debe de ir?, ¿podré cumplir con las expectativas del proyecto?.

Han pasado seis años y recordamos la fidelidad de Dios durante este tiempo, donde hemos vivido la experiencia de la inmigración, lo que nos ha permitido identificarnos con cientos de personas.

Los expertos reconocen que la migración es un fenómeno muy antiguo y se ha manifestado a lo largo de la historia de la humanidad; también dicen que es  multifactorial, por lo que se encuentra relacionada con muchas causas tales como: guerras, crisis económicas, políticas, persecuciones entre otros.  Haciendo de la inmigración un fenómeno muy complejo.

La migración generalmente constituye una pérdida, ya que nos desvinculamos de nuestro país de origen, de nuestra cultura y tradiciones, de nuestra familia y amigos…  Jamás imagine que también sería uno de aquellos miles, que tomara una decisión similar a pesar que las motivaciones, objetivos y metas sean diferentes, muchas de las experiencias y vivencias son semejantes.

Ser misionero hoy es darnos cuenta que hemos sido enviados al mundo para amar, servir, predicar, enseñar, sanar y liberar (Moltmann).

Implica tener grandes sueños manteniendo nuestra identidad en la oración, justicia, misericordia, humildad, obediencia y valentía. Con una actitud de servicio al igual que el ejemplo dado por Jesús. … El trabajo en la misión es el trabajo conjunto del Espíritu Santo, la iglesia con sus estructuras y organizaciones y sus misioneros….

M3361S-3034 PO20081106_0079 PO20081106_0083 PO20081110_0027 PO20081110_0031Han pasado seis años y estoy convencido que el Espíritu Santo no nos ha desamparado…